Sí. Tal cual. Porque es sexy, luminoso, favorecedor, y el tono del eterno femenino desde que irrumpió en escena en los años 50 Marilyn Monroe.
Y por supuesto, porque en los años 60, el mito de las suecas inundó este país de tonos beige, dorados, platinos y otros brillos extranjeros. Es más, aquí tienes otro artículo muy interesante por si tienes curiosidad por saber qué dice la psicología del color del cabello al respecto.
Hoy por hoy, sin más inspiración que la de ser rubia porque sí, aclarar la melena es mucho más que una cuestión de Pantone o elección estética. El rubio es una actitud. En cualquier subtono, sigue despertando pasiones. Y en Ángela Navarro peluquería te contamos las razones.
El rubio sigue siendo la opción eterna y el tono elegido por millones de mujeres en el mundo, bien para armonizar el aumento de las canas, dulcificar los rasgos, estar más sexys o resultar más exóticas.
En España, sólo el 9% de las españolas son rubias naturales, según datos de L’Oréal Professionnel. Y esta es la razón por la que el rubio nos resulta tan seductor, igual que ocurre en Escandinavia con las mujeres que se tiñen de morenas.
El rubio es sorprendente y original a pesar de su clasicismo, y es que en la historia de los rubios ha habido platinos, cenizas, platas, cobres, rosados, azules, grises, nacarados, helados y hasta verdosos.
Hay un rubio para cada una
El rubio nunca va a desaparecer, sólo hay que saber bien cuál es el que sienta mejor a cada carnación (tono de la piel) y al Pantone de los ojos.
Además, de eso, a la hora de elegir el tono perfecto, el profesional sabe bien cómo pasar de morena a rubia correctamente ya que ha de echar mano de toda su pericia para conseguir que el cabello de las españolas, más grueso y poroso, sea mutado de color sin afectar a su corazón y a su ADN.
Según nuestra experiencia en el salón, cuando una neófita se decide a ser rubia o a cambiarse el tono de las mechas, siempre transmite la misma inquietud: que no tire a anaranjado.
Lógico. Durante la última década, los códigos del “blonde” imponían matices al más puro estilo nórdico (léase ceniza, frío y blanquecino). Y aunque hoy la demanda sube la temperatura cromática y el rubio cálido es el rey, seguimos diciendo no al tono de las mandarinas.
No importa que asomen reflejos ligeramente dorados. Todo lo contrario. El antes denostado “amarillo pollo” es la nueva “trade mark” del rubio sexy y actual. Los mejores coloristas se frotan las manos sabiendo que por fin van a poder jugar con toda la baraja de color.
Pero una cosa es el cuidado en el salón de peluquería, y otra cuando cruzas el umbral de tu casa y te ves “sola ante el peligro”. Ahí, y durante los primeros lavados en casa, conviene no pasar planchas ni aportar demasiado calor.
Además, si te ayudas de un neutralizador del color para que el tono que has elegido se mantenga en su sitio, te habrás blindado para las sorpresas del verano. ¿Por qué no pruebas nuestro Color + de ADAPTA especial para rubias? ¡Cuéntanoslo después!






