¿Distingues las diferencias entre un sérum y una crema? Si es que no… ¡te las contamos!

Las rutinas de belleza se han ampliado tanto en los últimos años que muchas veces dudamos acerca del orden y la textura de los cosméticos, y lo que hace cada uno en concreto. ¿Preparada para una clase magistral?

El nombre «sérum» remite directamente a eficacia, cura, medicina, salud… Y la verdad es que su fama es bien merecida. La razón número uno es que los sérums contienen mayor concentración en principios activos que una crema, concretamente hasta cuatro veces más, por eso también su precio por lo general es mayor. ¿Y por qué? Por su formulación y galénica. Esta los desarrolla en un peso molcular menor que las moléculas de una crema, lo que permite que esos activos penetren a más profundidad de la piel. Por eso mismo, sus efectos se notan antes que los de una crema tradicional. Su textura es parecida a la de un agua enriquecida, algo aceitosa y de aspecto más opaco que el agua. Lo mejor de todo es que aumenta la eficacia de los productos que apliquemos a continuación de él.

La absorción

El sérum se absorbe mucho más rapido que la crema, por eso enseguida el tacto de la piel se torna seco, aterciopelado.

Sérum

Su composición

Llevan agua, aceites vegetales y gelificantes para dar consistencia a la fórmula. En general, llevan pocos principios activos pero, eso sí, muy concentrados. Y siempre dependiendo de cuál sea su acción principal. Si es reafirmante, llevará silicio, si es antimanchas, vitamina C y ácidos de frutas o ácido kójico; si es antiedad, alguna proteína vegetal como la de arroz o la de trigo, y si es para pieles sensibles, lavanda o caléndula, ambas calmantes. Se recomienda empezar a utilizarlo a partir de los 40 años, cuando ya solo la crema no es suficiente, aunque lógicamente, cada persona y cada piel es mundo. Pero nosotras, si ya tienes 50, además te recomendamos darle una propina extra también al dorso de tus manos.

Puedes combinar las acciones del sérum y la crema

Aunque sí es recomendable que ambos productos sean de la misma gama y marca, conviene combinar las diferentes acciones del sérum y la crema aplicando, por ejemplo, un sérum de vitamina C con una crema reafirmante. Las pieles más jóvenes, por ejemplo, se conforman con solo sérum o solo crema, pero como decíamos antes, cada piel y preferencias de textura es un mundo.

Serum y crema

¿Cómo aplicarlo?

Sobre la piel limpia, pon una gota de producto y distribuye con ambas manos desde dentro hacia afuera del rostro con movimientos largos y ligeramente ascendentes. En general, el sérum no se aplica en el contorno de ojos, salvo que haya sido específicamente formulado para esa zona e incorpore activos drenantes y descongestionantes como la cafeína o las algas.

¿Antes o después del fotoprotector?

Debes siempre aplicar los tres productos en este orden: el serúm primero (dejando penetrar un minuto), y después, el fotoprotector y crema hidratante, en el orden que quieras, eso sí, dejando un minuto entre la aplicación de un producto y otro. Elige el que más te va: tanto el Sérum Calmante como el Sérum Nutritivo, el de Hialurónico o el de Vitamina C, son de nuestra línea ADAPTA, y los puedes combinar con nuestras Cremas Faciales como la Crema Nutritiva color con SPF50, la Hidratante con SPF15 o la Facial Nutritiva Antiedad.

¡Y empieza tu rutina de belleza de otoño con ganas!

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