Las letras de la belleza: P y H

una mujer sostiene una botella de champú.

Que si principios activos, que si porcentajes, que si sulfatos y parabenos, que esta sí y esta otras menos. Y la mayor parte desconoce la importancia capital de una fórmula con el pH adecuado. Mejor aún: exacto.

Y es que, probablemente, estamos ante el asunto más importante de un cosmético. Pero veamos qué es exactamente el pH.

¿Ácido o básico?

Con estas dos letras se mide el grado de acidez o alcalinidad de una solución acuosa: el 1 sería el más ácido del mundo, y el 14, el más básico. El asunto es que nuestra piel ya tiene un número asignado, y la gracia reside en que todo lo que le echemos esté en sintonía con ella.

Pero empecemos por la cabeza, como con las gambas. El cuero cabelludo es piel y, como toda la piel, tiene un pH de 5,5, que es un poco ácido respecto de la mitad, que sería 7. Toda la piel está rodeada de un manto ácido que contiene sebo, aminoácidos y ácido láctico.

¿Y cuál es su función? Mantenerla libre de hongos, bacterias y virus.

Por eso los champús tienen que estar formulados al mismo pH para que sean suave con él y no lo agredan, igual que debe ocurrir con el acondicionador. Los nuestros de Adapta, así como el tratamiento y el Bálsamo 360º lo son, y todos tienen estudios de compatibilidad dérmica).

Si un producto capilar utilizara otro pH, podría causar irritación o descamación.

una mujer recostada sobre una mesa junto a una botella de champú.

¿Depende de cómo se conserven?

Esa es una de las preguntas que más nos hacen nuestras clientas: ¿los productos mutan de pH si se conservan en un medio no adecuado? Para contestarlo, nos pusimos en contacto con Mayte Ugalde, directora técnica de Laboratorios Difaher, fabricantes de Adapta capilar.

“El calor y el frío pueden acelerar los procesos de degradación, sin embargo, en los estudios que hacemos en laboratorio de estabilidad acelerada, se ponen los productos a 40 grados aproximadamente durante 3 meses y vemos su vida media del producto”, explica Mayte.

Y lo mismo con el frío, conservándolos entre 2 y 8 grados durante dos meses. Tal y como nos dice la experta, tras las pruebas los productos permanecen estables.

¿Y si el producto permanece abierto más de la cuenta? “Se puede deshidratar, con lo que cambiaría la textura del producto, pero en ningún caso afectaría a su efectividad”, detalla Ugalde.

¿Y en rostro y cuerpo?

En el rostro, el pH de la piel es ligeramente más ácido que el del resto del cuerpo, pero eso los fabricantes lo saben, y adaptan sus cosméticos a este hecho.

Cabe decir algo muy curioso, y es que todo lo que toca a la piel, como el sol, el agua (del grifo o del mar o de la piscina), o el tabaco o una crema no adecuada, desajusta su pH y por tanto, su manto hidrolipídico.

Es más, el inocente agua del grifo, si es de alta alcalinidad, puede subir nuestro pH hasta un 8, mutando por completo nuestra flora cutánea.

Por eso, lavar la piel, sea el rostro o el cuerpo, con cualquier jabón al azar puede causar la pérdida de manto ácido, alterar el estrato córneo y su función de barrera. Y una vez dañado, tardar más de horas en restablecerse.

Y ahora que sabes todo esto, ¿te pensarás mejor comprar cualquier producto sin conocerlo bien? ¡Cuéntanos todas tus dudas!

TE PUEDE INTERESAR

Entérate antes que nadie…

Política de privacidad*