Ahorra agua con la cosmética

Cosmética para el cabello

¿Crees que no puedes? Esto es todo lo que te proponemos, aprovechando que el próximo 22 de marzo es el Día Mundial del Agua.

El post de hoy va de ser conscientes de todo lo que podemos mejorar el mundo si nos fijamos un poquito más en lo que hacemos cada día.

Mindfulness es la palabra de moda. Pero quizá no la utilizamos lo suficiente cuando se trata de ser conscientes de nuestros gestos más cotidianos.

¿Has pensado en cómo utilizas el agua?

Hoy te proponemos fijarte en el agua que consumes a diario. En la manera en la que te duchas o la cantidad de agua que se va, inútil, por el sumidero mientras esperas a que salga caliente… ¿Lo habías  pensado?

No es por fastidiar, pero el año pasado las precipitaciones en España fueron de un tercio por debajo de lo habitual, y la reserva hídrica de nuestro país se sitúa en el 44% de su capacidad.

Nuestra intención es darte algunas ideas de cómo ahorrar agua con el cuidado personal. Y más concretamente con la cosmética.

Minimizar su consumo, la tendencia de moda

Esto no lo hemos inventado nosotras (aunque sí meditado, y mucho), pero esta nueva tendencia se llama Waterless-Washing. Y aquí te proponemos algunos gestos si te quieres unir al clan “salvar el agua”:

  • Es bastante obvio, pero no todos lo hacemos. Atención: cierra el grifo mientras te enjabonas el pelo.
  • ¿Has pensado alguna vez la cantidad ingente de agua que se va por el desagüe mientras esperas a que salga caliente? Te damos la idea de que guardes todo ese agua en un cubo para, por ejemplo, regar las plantas. Vas a alucinar con lo que ahorrarás.  
  • Instala un mezclador de agua para que no tengas que estar esperando a que el agua salga a tu temperatura ideal.
  • ¿Has oido hablar de los reductores de caudal? Pues te contamos que son una especie de “pastillitas” que se introducen en el grifo para limitar la cantidad de agua que sale. Es sencillo y puedes ahorrar hasta la mitad de agua.
  • Aplica una sola champunada cuando te laves el pelo. Muchas veces no es necesaria una segunda, y hace una espuma dificilísima de eliminar sin toneladas de agua.
  • A veces tendemos a utilizar mucho más producto de la cuenta. Aplica en la palma de la mano la mitad de cantidad de champú que te pida el cuerpo (más bien, el pelo). Emulsiona con un chorro de agua, y verás cómo es suficiente.
  • Prioriza fórmulas de champús o tratamientos purificantes y antigrasa capaces de regular el exceso de sebo en la raíz del cabello de manera que puedas espaciar los lavados.
  • Uno de los trucazos para la ducha de nuestro equipo: mientras dejas actuar el acondicionador o la mascarilla, aprovecha para lavarte los dientes en la ducha. ¿Lo has probado? Ya estás tardando…
  • Si te vas a poner acondicionador o mascarilla, ¿qué tal eliminar el aclarado entre el último champú y uno de estos dos productos? Que nosotras sepamos, hasta la fecha no se ha comprobado que interfieran…
  • Aplica tu sérum capilar con alegría. Si lo aplicas bien, masajeando las puntas a conciencia, te puedes ahorrar el paso del acondicionador y/o de la mascarilla.
  • Si optas por una mascarilla facial de toda la vida, o mejor dicho, nuestro Bálsamo 360, aplica una capa más fina y déjala en la piel como si se tratara de una hidratante.

Si pones el foco cada día, te darás cuenta de la cantidad de cosas que hacemos de manera automática. Se trata de “desprogramarnos” para volvernos a conectar. ¿Te apuntas?

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